así evolucionó en cada municipio

así evolucionó en cada municipio

La asistencia se disparó el 4-M a las siete de la tarde. Se incrementó en un 69%, lo que implica once puntos más que en 2019 a la misma hora. A las 13 horas, era del 28,4%, dos puntos más que hace dos años a la misma hora. No debemos olvidar que estas elecciones tienen lugar en un día laborable y en una situación de pandemia. Además, ha aumentado en prácticamente todas las regiones de la Comunidad.

El sur es un punto clave para decidir el resultado de las elecciones y la participación se ha disparado. Móstoles vio cómo aumenta un 15,2%, en Fuenlabrada aumentó un 16,8%, en Leganés aumentó un 13,5% y en Getafe un 13,2%. Son áreas que tradicionalmente votan por la izquierda. En los territorios El voto conservador también supuso un aumento significativo.

Una persona vota en el colegio público La Navata de la madrileña ciudad de Galapagar en las elecciones del 4-M

Por tanto, el aumento de la participación es bastante uniforme. En Madrid sube nueve puntos, en Alcorcón diez y en Alcalá once. Por supuesto, las inundaciones más drásticas actúan en Fuenlabrada, con 17 puntos más que hace dos años, por los otros quince de Móstoles, los otros 14 de Parla, Leganés, Pozuelo o Coslada y los trece de Getafe y Aranjuez.

Las miradas, sin embargo, apuntan hacia el sur. Estas comunas y distritos forman el llamado «cinturón rojo» porque son zonas donde se concentra la clase obrera y que tradicionalmente han votado por el PSOE. En 2011 hubo algunas excepciones: el PP con Esperanza Aguirre ganó por ejemplo en Alcorcón y Getafe. También existe la tesis de que precisamente por su tradición laboral, se trata de ámbitos en los que la crisis económica ha golpeado con especial dureza. Aquí es donde la derecha ha buscado durante la campaña canalizar el descontento de los votantes que en general han optado por la izquierda.

Se han tomado medidas sin precedentes en las escuelas ante la situación del Covid-19. El dispositivo policial se encargaba de organizar las colas para entrar a votar, y algunos voluntarios covid que se encargaba de dar direcciones, de distribuir mascarillas, guantes y asegurarse de que las distancias se han mantenido mientras tanto. Además, se ofreció un gel hidroalcohólico en la entrada para evitarlo.

La Comunidad de Madrid ha adquirido más de cinco millones de máscaras para entregar a cada una de las personas que acudan a ejercer su derecho al voto. Esta máscara debe colocarse encima de la que todos usan en casa para que los votantes estén en todo momento dentro de los colegios electorales con una máscara doble.

Ruth, responsable de las dos filas a la entrada de la escuela.

Además, La inteligencia artificial se aplicará por primera vez. en un proceso electoral a través del robot Sophia, un software inteligente de apariencia humanoide capaz de dar respuestas a diferentes bloques de información.

Específico, esta innovación digital se ha puesto al servicio de los medios que seguirá la conferencia desde el Data Center en el Pabellón 14 de Ifema y, a través de ella, los periodistas podrán conocer en tiempo real los principales datos, magnitudes y novedades que están sucediendo.

¿Cómo ha evolucionado la participación?

La evolución de la participación ha ido disminuyendo en los últimos años. En 2019 fue del 64,27%, mientras que en 2015 fue del 65,69% cuando las escuelas cierran. Si retrocedemos más, en 2011 registramos una participación del 65,86% y en 2007 del 67,31%. En 1995, subió al 70,36%, la tasa de participación más alta en la actualidad. Solo cuatro años antes, en 1991, era el más bajo, por debajo del 60%.