Barcelona: Colau compró 900 apartamentos en seis años para ampliar el stock público de alquiler | Cataluña

Barcelona: Colau compró 900 apartamentos en seis años para ampliar el stock público de alquiler |  Cataluña

La media compra con una firma del grupo de empresarios Jaume Roures del edificio Gimnasio Social de Sant Pau, para ahorrar material y crear 36 pisos de alquiler social, es la última de una política pública de compras de la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau. . En seis años en el poder, el ejecutivo ha comprado unos 900 departamentos con el fin de ampliar el stock público de alquiler. Una operación que ha supuesto una inversión total de más de 70 millones de euros. Bajo el mandato del alcalde Xavier Trias, se compraron 274 apartamentos. Y en el anterior, solo 17.

En el primer gobierno de bienes comunes, entre 2015 y 2019, se adquirieron departamentos individuales o edificios completos con vecinos (inquilinos u ocupantes) que querían protegerse de los procesos de desalojo y aumentar la oferta de vivienda de emergencia para las familias desalojadas. En otros casos, fue a pedido de plataformas que defendían el derecho a la vivienda. Hasta mayo de 2019, se habían comprado 702 apartamentos, incluidos 22 en edificios completos, por un total de 401 unidades.

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Entre las fincas, la más grande, la del final del Paseo de la Zona Franca, que cuenta con 114 viviendas. Pero hubo otros en el mismo barrio de Sants-Montjuïc (en las calles de Leiva, Elkano o Rossend Arús); en Ciutat Vella (Joan de Borbó, Robador) o en Eixample (Aragó, 317). En el paquete de adquisición del primer plazo, también se contabilizaron cerca de 100 viviendas en horizontal y 163 adquiridas en usufructo a Sareb o Caixabank.

Cuando ha habido familias ocupando ilegalmente estos apartamentos, la idea es regularizar su situación con un contrato que las vincula a la casa con el pago de la renta, por baja que sea, y acorde a las condiciones de la casa ‘. Instituto Municipal de la Vivienda (IMAHB) ). Las operaciones complejas y lentas, que no se llevaron a cabo en todos los casos, admiten fuentes cercanas a la zona residencial. El ayuntamiento no proporciona el número de pisos vacíos o aún en construcción y a la espera de una decisión.

En el segundo mandato se utilizó el derecho de tanteo y desistimiento (compra preferente por parte de la administración) previsto en el decreto gubernamental 1/2015, medidas para movilizar los pisos de desalojos por impago de hipotecas. Toda la ciudad ha sido declarada zona de prueba y error, fórmula que, según una fuente de la industria, ayuda a prevenir irregularidades en las ventas: “Se garantiza el derecho a la vivienda con el piso que se hace público, se usan casas vacías y se evita el negro transacciones de dinero, porque la administración no lo acepta ”.

Aunque también siguieron comprando fincas únicas o con vecinos que solicitaban armaduras. Ocurrió con las ocho casitas de Pons i Gallarza de Sant Andreu (donde se repetirá la masovería urbana), o con tres fincas en Horta cuya titularidad se había descuidado y el ayuntamiento entendía que sus vecinos podían ser desalojados. Dans un immeuble de la Calle de Ferreria (Sants), le conseil municipal est intervenu dans une transaction convenue entre entreprises : en payant le même prix que le bien que l’acheteur avait accepté pour éviter l’expulsion des résidents, avait rapporté le conseil en la época.

Y buenas adquisiciones de inmuebles en alquiler e instalaciones públicas fueron también las del antiguo Hotel Buenos Aires (Vallvidrera) o las dos casitas de la calle de Encarnació (Gràcia). Recientemente también se adquirió un edificio en el número 16 de la calle de Balmes, en pleno centro de la ciudad y con 24 viviendas de entre 40 y 130 metros cuadrados.

La “compra de vivienda en el mercado privado” se incluyó en el plan de vivienda de Colau 2016-2025. El documento destaca que la ampliación del parque público no se puede encomendar íntegramente a la construcción de viviendas, ya que generaría dos problemas: es lento y hay lotes solo en determinadas zonas de la ciudad. De ahí la compra de vivienda que permite extender el parque público en todos los barrios, también en zonas céntricas donde los precios son muy altos y los parques públicos son escasos, y donde no hay suelo disponible para grandes promociones, explican fuentes municipales. Lo que no revelan es el precio por metro cuadrado al que el municipio se compromete a comprar.

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