Crisis económica: ¿que nos dicen las pérdidas de Pemex? | Opinión

Crisis económica: ¿que nos dicen las pérdidas de Pemex?  |  Opinión
El centro de distribución de combustibles de Pemex, en Guadalajara (Jalisco).
El centro de distribución de combustibles de Pemex, en Guadalajara (Jalisco).Francisco Guasco / EFE

Petróleos Mexicanos (Pemex) solo es útil en la medida en que le sea útil al Estado mexicano. Hoy te cuesta más de lo que te da. En los primeros tres meses de 2021, Pemex redujo sus pérdidas en un 93% con respecto al primer trimestre del año anterior. Sin embargo, la situación de Pemex continúa deteriorándose. Perder 37.358 millones de pesos en un trimestre sería motivo para hacer sonar las alarmas en cualquier empresa, para la petrolera estatal no lo es.

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Es un error tomar los resultados de Pemex como una validación de su estrategia o plan de negocios. Comparar las pérdidas del primer trimestre de 2021 con las del año pasado dice poco sobre el estado real del negocio. Pemex no es más rentable que hace un año, no es más eficiente cuando invierte sus recursos, ni ha reducido los pasivos que reducen sus utilidades, solo se ha beneficiado de circunstancias más allá de su operación.

De hecho, Pemex es una empresa en quiebra. Los resultados muestran que Pemex le cuesta al erario público. El gobierno federal ha optado por apoyar a la empresa con inyecciones de capital para el pago de la deuda, que actualmente asciende a $ 113.957 millones sin incluir deudas con empresarios, reducciones en la carga tributaria (desde el inicio de la administración los derechos de utilidad compartida, principal impuesto pagado por Pemex, cayó de 65% a 54%, por debajo del promedio pagado por las empresas privadas), así como otros tipos de beneficios tributarios. La situación financiera de Pemex sería mucho más delicada sin esta ayuda.

Estos apoyos no darán frutos en la medida en que no vayan acompañados de una importante reestructuración del gobierno corporativo, de la estructura de la empresa y de los pasivos sociales. La reducción de la pérdida cambiaria de alrededor del 87% es la principal razón para mejorar los resultados de Pemex, no las mejoras operativas.

Sin embargo, Pemex atribuye todas sus pérdidas de este año precisamente a las fluctuaciones cambiarias. Esto desconoce la realidad de sus subsidiarias no rentables, como Pemex Transformación Industrial (Pemex TRI), encargadas de refinación y petroquímica. Pemex TRI genera pérdidas trimestre a trimestre y con el paso de los años se ha convertido en una de las principales cargas de la empresa. Para medir la mala situación financiera de Pemex TRI, en 2021 registró pérdidas por 39 mil 699 millones de pesos, cifra incluso superior a las pérdidas consolidadas de la empresa. El hecho de que Pemex TRI opere en números rojos no ha detenido las inversiones en esta subsidiaria. Recién en 2021 destinó una inyección de capital de 45050 millones de pesos para continuar la construcción de la refinería Dos Bocas en Paraíso, Tabasco, monto similar a los aportes recibidos en 2019 y 2020. No está en manos de Pemex eliminar el tipo de cambio de riesgo, dejar de invertir en segmentos que operan en números rojos, eso sí.

El buque insignia de Pemex, la filial de Exploración y Producción, registró mejores cifras con una utilidad operativa de 132,205 millones de pesos. Estos resultados son en gran parte producto de un incremento en el precio del mix exportador mexicano a 56.26 dólares por barril, 42.6% por encima del promedio del primer trimestre de 2020, mayor demanda en el exterior y mayores márgenes por reducción de la carga tributaria. , no una operación más eficiente. Aunque tras los costes de financiación y los impuestos, la filial cerró con una pérdida neta de 745 millones de euros, las cifras de Pemex Exploración y Producción ofrecen perspectivas más optimistas que las de refino y petroquímica.

Hoy, Pemex no es viable sin el apoyo del gobierno federal. La disminución de las pérdidas reportadas en los estados financieros se debe a razones que poco tienen que ver con su negocio. Atribuir las pérdidas del período en su totalidad a las fluctuaciones del tipo de cambio no solo distorsiona la imagen del estado real de las operaciones de Pemex, sino que es evidentemente falso.

Las causas del agotamiento de las finanzas de la empresa – gobierno corporativo ineficaz, deuda financiera, deudas con empresarios, pasivos laborales, inversiones en segmentos no rentables – permanecen intactas y en la medida que se comprometa a reenfocar el sector de hidrocarburos en el antiguo monopolio estatal, estas solo aumentará.

La estrategia presentada en el último plan de negocios de la compañía reafirma la intención de invertir recursos en áreas donde Pemex tiene pérdidas. Esto solo socavará aún más las ya deterioradas finanzas de la empresa y aumentará su dependencia de las contribuciones de capital del gobierno federal. Pemex seguirá costando caro al estado mexicano.

Quizás una de las ventajas de reducir el pago de impuestos y derechos comerciales es que ahora será más difícil justificar las pérdidas con el argumento de la carga fiscal. Es fundamental entender que los recursos públicos son por naturaleza escasos, utilizarlos como si no tuvieran alternativa, un uso económico, social y ambiental más rentable es profundamente miope e irresponsable.

Por otro lado, la incapacidad de Pemex para presentar sus estados financieros auditados 2020 de manera oportuna, así como la necesidad de buscar una prórroga por tercer año consecutivo, tal vez ilustra la situación real de la empresa más que la reducción en sus estados financieros. .Pérdidas. debido a circunstancias ajenas a su desempeño operativo.

Oscar Ocampo Es el coordinador de energía del Instituto Mexicano de Competitividad AC

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