El arzobispo de Pamplona sobre el abuso infantil: “Me duele y llora el corazón. Les pido perdón ”| Sociedad

El arzobispo de Pamplona sobre el abuso infantil: “Me duele y llora el corazón.  Les pido perdón ”|  Sociedad
El Arzobispo de Pamplona pide disculpas a las víctimas de los abusos en el colegio Puy de Estella, junto a la directora de la Comisión, Maite Quintana y Alfredo Irujo.Eduardo Sanz / Europa Press

“Mi corazón está dolorido y llorando. Pido disculpas ”. El arzobispo de Pamplona, ​​Francisco Pérez, ha pedido disculpas por el manto de silencio que la institución que dirige en Navarra ha extendido durante décadas a los pedófilos religiosos. En primer lugar, no lo hizo. Referencia a las víctimas de abusos sexuales cometido por el fundador y primer director del colegio El Puy de Estella-Lizarra, José San Julián (ya fallecido), quien ocupó este cargo en el centro entre 1960 y 1973, y que fueron investigados por una comisión que él mismo autorizó a Investigar los hechos, pero luego, en el turno de preguntas, terminó pidiendo disculpas a todas las víctimas de abusos sexuales provocados por religiosos, quienes se sienten representados en este gesto.

Lo dijo tras insistentes preguntas que le recordaron la existencia de más de treinta casos de denuncias de abusos contra otros religiosos también pedófilos, pero pertenecientes a órdenes sobre las que la arquidiócesis no tenía mando directo, como maristas, jesuitas, salesianos, ursulinas. . .o Padres restauradores. San Julián, sin embargo, realizó su labor para la Diócesis de Pamplona y, por tanto, la Arquidiócesis pudo haber tenido conocimiento histórico de su trayectoria criminal.

Acompañado de la directora de la comisión de investigación y secretaria general de Cáritas, Maite Quintana, y Alfredo Irujo, también miembro de la comisión, Francisco Pérez se negó a reconocer que la Iglesia como institución, y él como su máximo representante en el Foral comunidad, tienen «una deuda moral» con el conjunto de la sociedad navarra por todos los casos de abuso, aunque al final ella respondió, de forma genérica, que «siempre hay una responsabilidad, pero no sólo en la jerarquía eclesiástica». «Ahora estamos dando una respuesta a la sociedad», argumentó, tras reconocer que están «tarde» y dejar claro en el informe de la comisión que «lamentablemente nadie puede ser culpable de nada. Estar establecido» desde un dominio criminal «. Pérez lamentó que “si hubiera algún indicio de abuso físico o sexual, deberían haber sido investigados” durante los años del franquismo, cuando sucedieron muchos otros estudiantes que no los vivieron, pero compartieron despacho con las víctimas, confirmaron que el abuso era de «conocimiento común» en este centro de Estella.

Varias víctimas denunciantes se reunieron con el jefe de la comisión el miércoles pasado. El presidente de la Asociación Navarra de Abuso, Jesús Zudaire, aseguró poco después que el encuentro había sido «positivo y satisfactorio», pero pidió que se haga el mismo trabajo en el resto de centros afectados. Las denuncias de los ocho exalumnos de Puy de Estella surgieron hace dos años, también ante la guardia civil y la policía municipal, y no fue hasta 2020 que el arzobispado empezó a investigarlos. «Queremos seguir adelante», dijo el arzobispo, «y limpiarlo». «Aún quedan pasos por tomar, pero les puedo asegurar que estamos en el camino correcto para tomarlos», dijo.

La Arquidiócesis puso en marcha en febrero de 2020 la denominada Comisión para la Protección de Menores y Personas Vulnerables, a la que asistió un equipo multidisciplinario, bajo el liderazgo de la abogada Maite Quintana, y que incluyó al psiquiatra Manuel Martín y al abogado Miguel Barrio. Tras interrogar a las víctimas y estudiar los expedientes, tanto del propio arzobispo como del colegio en cuestión, la comisión dio credibilidad a los testimonios de los demandantes. También asegura, en la primera de sus conclusiones, al igual que el Arzobispo, que «no es posible establecer la culpabilidad fuera del proceso penal», pero concluye que «los demandantes, presuntas víctimas, merecen, a juicio de este equipo, una disculpa de la institución propietaria de la universidad, al menos con respecto a su responsabilidad «Mirando».

Mientras los abusos fueron expuestos en El Puy, la Arquidiócesis de Pamplona y Tudela afirmaron que estaban apoyando el «impulso decidido» del Papa Francisco para la erradicación del abuso sexual dentro de la Iglesia y el compromiso de ‘tolerancia cero’ antes de eso. » maldad social. La arquidiócesis dijo en ese momento que no había recibido ninguna notificación sobre las denuncias de abuso sexual en la escuela católica de Estella. Añadió, sobre el sacerdote acusado que atendió a Estella, fallecido hace 25 años, por lo que «es imposible conocer el contexto y la extensión de los hechos denunciados, ni comprobar su veracidad». Dos años después, pidió perdón.

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