El BCE introduce un período más largo de tipos de interés bajos | Economía

El BCE introduce un período más largo de tipos de interés bajos |  Economía

El cambio de era del Banco Central Europeo tardó solo dos semanas en convertir las palabras en hechos. La entidad anunció este jueves que, tal y como marca su nueva meta de ver la inflación por encima del 2% como negativa como a continuación, mantendrá las tasas de interés en sus niveles «actuales o más bajos» hasta alcanzar esta meta de manera «sustentable», según el comunicado de prensa. publicado este jueves. El banco apunta que el cambio de rumbo es una forma de «subrayar su compromiso de mantener una política monetaria sistemáticamente acomodaticia para alcanzar su meta de inflación». El texto también abre la puerta a «un período de transición en el que la inflación se sitúa moderadamente por encima de la meta», en línea con el histórico cambio de rumbo iniciado a principios de mes. Por ahora, sin embargo, deja intactas las tasas de interés: la tasa de referencia se mantiene en el 0% y la facilidad de depósito en el -0,5%, es decir, los bancos tienen que pagar por dejar sus fondos en las arcas de la organización.

El BCE también planea mantener sus compras de activos bajo el Programa de Emergencia Pandémica (PEPP) durante este trimestre por encima de la tasa de los primeros meses del año. Se prevé que este programa, dotado con 1.850 millones de euros, se mantenga activo hasta marzo de 2022 «o hasta que se considere que la crisis del coronavirus ha terminado». También dejará intacto el programa regular de compras de activos realizado en paralelo (APP), con compras de 20.000 millones de euros mensuales.

Mientras esperaban que su presidenta, Christine Lagarde, diera más detalles en una rueda de prensa, los mercados apenas reaccionaron al anuncio. El euro agregó caídas muy leves a su tipo de cambio frente al dólar, y los mercados de valores mantuvieron la tendencia alcista del día.

Más información

La discusión fue el preludio de otro debate fundamental: cómo y cuándo empezar a reducir el estímulo del programa de compra de activos pandémicos, programado para la reunión de septiembre, cuando también anuncia su nueva previsión económica. Aunque la decisión depende del tira y afloja habitual entre palomas y halcones, es decir, entre el ala moderada y los partidarios del endurecimiento de la política monetaria, dos fuerzas están tirando en la dirección opuesta: por un lado, la variante delta de expansión agrega nuevos incertidumbres para la recuperación que invitan a no precipitarse en el declinante. Por otro lado, la esperada subida de la inflación alimentará los argumentos de quienes ven el momento de desacelerarse, aunque en sus previsiones el banco insiste en que se trata de un rebote transitorio derivado de la reapertura de las economías. espera que alcance un techo del 2,6% en el cuarto trimestre, que vuelva al 1,5% en 2022 y siga perdiendo fuerza hasta el 1,4% en 2023.

La renovación de la meta de inflación estuvo acompañada de otra lingüística. En entrevista con el Financial Times tras el cambio de estrategia monetaria, Lagarde resumió los avances realizados en los tres s: simple, poniendo fin a la ambigüedad que rodeaba al “menor pero cercano al 2%”; sólido porque deja margen de maniobra para tocar la política monetaria y el 2% es una meta de inflación que comparte con otros bancos centrales, y finalmente simétrico, porque indica claramente que puede haber desviaciones hacia arriba o hacia abajo, y el 2% deja un techo. Al vocabulario de la entidad se han sumado otras dos palabras, persistente y contundente, para describir sus reacciones ante una inflación demasiado alta o demasiado baja, como ya se indicó en la nota de prensa del jueves.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *