El dinero no detiene los incendios forestales en Galicia | España

El dinero no detiene los incendios forestales en Galicia |  España

No hay verano en Galicia sin incendios forestales. Los desastres ambientales ocurren y conducen a desastres sociales y económicos. Ahora se han iniciado con varios municipios de la Ribeira Sacra en Lugo, uno de los ecosistemas con mayor valor común de la comunidad. Las más de 1.500 hectáreas devastadas en la zona ya reconocida por la Xunta forman parte de uno de los principales enclaves turísticos -verde y patrimonial- del interior de Galicia. Además, también son un ecosistema vivo: la Cordillera d’O Courel forma parte del corredor ecológico cantábrico que el oso pardo asturiano utiliza como carretera natural para llegar al Macizo Central Ourense.

Los ecologistas llevan tiempo denunciando el incumplimiento por parte de la Xunta de la ley forestal autónoma y la normativa estatal y europea de limpieza y valorización. Y Galicia es uno de los territorios de Europa que más dinero dedica a la lucha contra los incendios (80% en extinción). Este 2021, el presupuesto fue de 180 millones de euros a pesar de que el gran incendio de Lugo acabó siendo controlado por la lluvia y a pesar de la reprimenda del Consello de Contas, el órgano de control de la Xunta, que ya ha criticado en un 2017. informan que el ejecutivo gallego gasta más dinero en extinción de incendios que en gestión forestal. El plan de prevención de incendios (Pladiga) está dotado con casi 30 millones de euros, el 20% del total para extinción de incendios.

Expertos y asociaciones ambientalistas creen que la estación de prevención no tiene fondos suficientes, que «como se demostró el martes en la aldea de As Laceiras, es efectiva y económica». Así lo dice Xosé Santos, miembro de Amigos da Terra en el Consejo Forestal de Galicia, máximo órgano representativo y asesor de la Xunta en el sector forestal. Sin embargo, el gobierno de Núñez Feijóo sostiene que está comprometido con «una estrategia integral que involucre la prevención, disuasión de incendios provocados, persecución, investigación, concienciación social y extinción». Y también señala que en 2018 se incrementó la jornada laboral del personal permanente-discontinuo, lo que «incide directamente en la prevención».

Los ecologistas muestran el ejemplo del oasis verde que emerge como nada en la espesura calcinada de la zona; el pueblo recuperado por el artesano Fernando Peña, cuidado con esmero, limpio de matorrales y rodeado de vegetación autóctona. Es prácticamente el único de las más de 1.500 hectáreas devastadas en la Ribeira Sacra de Lugo donde el fuego no logró penetrar. Se quedó en la puerta.

“Basta arreglar la población como hemos mostrado en este caso; sí que es un modelo de aldea sostenible y de compromiso con el medio rural ”, dice Santos, refiriéndose al anuncio que Feijóo empezó a hacer el verano pasado, durante la campaña electoral. A continuación, el presidente gallego aseguró que ha «encontrado la clave» para reactivar el medio rural. Se trataba, explica, de poner en marcha un concepto de «aldea modelo», en el que potenciar los cultivos orgánicos y la ganadería autóctona. “Nada relacionado con la mejora de la diversidad de especies arbóreas a pesar de que en Galicia el eucalipto ocupa un porcentaje de superficie mayor que en Australia”, explica Santos a la vista de los datos del Inventario Forestal Nacional.

El Ministerio de Medio Rural asegura que promueve «la multifuncionalidad de la montaña», tanto a través de donaciones a los propietarios de tierras donde predominan las especies nativas como en desarrollo.

El Plan Forestal Gallego de 1992, impulsado por la Xunta de Manuel Fraga, preveía que en 2030 habría unas 250.000 hectáreas de eucalipto en Galicia. La realidad ha pulverizado esta figura. “Los eucaliptos superan las 500.000 hectáreas”, explica Santos Gabriel Arenas, vicedecano del Colegio de Ingenieros de Montes de Galicia y exdirector forestal de la comarca de Lugo, quien se pregunta por la rentabilidad de esta especie en Galicia. «El precio del metro cúbico de madera se derrumba si hay un exceso de oferta».

Estima que «se producen alrededor de 15 millones de metros cúbicos de eucalipto al año mientras que el consumo interno es de apenas cinco millones de metros cúbicos». Y añade otro dato: “Galicia es el mayor productor de madera de España y aquí solo se produce el 6% del mobiliario. Y cuando algo es productivo, no se permite que se desperdicie ”.

Arenas también entiende que la prevención y la rehabilitación fallan. Y eso requiere la participación de los vecinos en la toma de decisiones sobre la montaña. Algo alejado de la realidad para los representantes del medio ambiente en el Consejo Forestal que sostienen que sus propuestas nunca son tomadas en consideración.

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