El PSOE allana el camino para que Juan Espadas sea líder en Andalucía a finales de julio | España

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Juan Espadas y Susana Díaz tras conocer los resultados de las primarias para la presidencia de la Junta de AndalucíaPACO PUENTES

Juan Espadas ya tiene claro el camino para suceder a Susana Díaz como futura secretaria general del PSOE de Andalucía. El ex presidente de la junta y perdedor del proceso en el que el activismo eligió al alcalde de Sevilla convocará un comité de dirección el 12 de julio para celebrar ese mes las primarias que resolverán el liderazgo de la mayor federación socialista. Así, se respetan los plazos que tenía en mente Ferraz y EL PAÍS avanzó la semana pasada en la presión para forzar la salida de Díaz. La previsión es que el proceso se resolverá rápidamente: sería una sorpresa si se presentara una alternativa a Espadas. Y en este caso debería llegar al 2% de los avales de miembros directos y afiliados, un poco más de 900. Un listón muy alto sin fuerza orgánica. Por tanto, si no hay sorpresas, Espadas será el nuevo líder de los socialistas andaluces el próximo 23 de julio. En el caso de que más de un candidato obtenga los endosos, el proceso se extenderá hasta el 5 de septiembre. Espadas aclaró que no habrá congreso extraordinario y que el congreso regional se realizará, como se indica en los estatutos, después del 40º Congreso Federal en octubre.

Tras el escrutinio de los votos de los militantes andaluces en las primarias del 13 de junio, donde ganó Espadas con un apoyo del 55% y una diferencia de 16 puntos, Díaz se puso a disposición de Espadas para recuperar la Junta, anunció que no lo haría. buscará la reelección para el cargo de secretaria general, aseguró que ella «renunciaría» y que no veía «motivo alguno» para dejar la secretaría general antes del congreso regional. La decisión de permanecer en el cargo generó alertas dentro de la cúpula federal y la mayoría de dirigentes vinculados a Espadas, que consideraban que lo mejor era la renuncia del expresidente. Entre estos líderes, la desconfianza es y fue total. En el recuerdo queda imborrable lo ocurrido el 1 de octubre de 2016, cuando Díaz encabezó el operativo contra Pedro Sánchez, quien terminó renunciando a su cargo de secretario general.

El jueves pasado, Espadas y Díaz mantuvieron una reunión para llegar a un acuerdo para anunciarlo al día siguiente y así respetar el protagonismo de la entrevista del candidato socialista con el presidente de la junta, Juan Manuel Moreno, celebrada ese mismo jueves en el Parlamento de Andalucía. Se esbozaron los términos del pacto, pero ese día se publicó la información de EL PAÍS, en la que se dio cuenta de que la dirigencia federal iba a convocar elecciones primarias en julio en la federación andaluza en el comité federal el 3 de julio ya que Díaz no había dimitido. . oficina, planos truncados.

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El plan era cerrar la transición el jueves y anunciarla el viernes. Al final, el lunes fue la fecha límite que Ferraz le dio a Díaz para hacer un trato. Según fuentes del más alto nivel de la cúpula federal y del PSOE andaluz, el ex presidente de la junta se puso de pie y pidió a Espadas que especificara en una nota, que escribió con su «caligrafía», que no era ella quien había opuesto resistencia a su partida inmediata o que se había atrincherado. «Le pedí que no renunciara ni renunciara, sino que coordinara una solución para que no tenga que constituirse en gerente», dijo Espadas, quien aseguró que Díaz no había ejercido ningún «bloqueo».

Fue un brusco cambio de escenario del alcalde de Sevilla, que desalojó a su pueblo y a la cúpula federal, con la que había acordado los pasos a seguir para acabar cuanto antes con la bicefay en el PSOE andaluz. Veinticuatro horas antes de la solicitud de Díaz, Espadas se limitó a responder a la pregunta de qué impedía la renuncia. “Susana Díaz habla de Susana Díaz. No hay problemas internos ”, dijo. Luego no especificó que le preguntó ni nada por el estilo. Además, el mismo día, quienes lo rodeaban insistieron en que un gerente de transición «no fue un trauma» y que el paso atrás de Díaz fue visto como lo más lógico. En cuanto a los motivos de este vuelco, tanto en Ferraz como en las inmediaciones del Ayuntamiento, reconocen que se trata de una especie de «concesión» y «peaje» para conseguir una solución no traumática en la federación socialista. Las fuentes de la cúpula federal consultadas reconocen que la manipulación del discurso de Espadas podría interpretarse como un enfrentamiento con Ferraz, pero niegan este extremo y lo atribuyen a la búsqueda sobre la marcha de una solución a la crisis que ha desencadenado la información en lo que este diario impulsaba el movimiento que tenía en mente la plantilla del PSOE.

Los dirigentes andaluces creen ahora que la decisión de evitar a un directivo, que es responsabilidad de la dirección federal, desmantela paradójicamente uno de los argumentos que utilizó Díaz contra Espadas durante la campaña de primarias a la candidatura a la Junta, cuando argumentó que en las de En las elecciones, los militantes optaron por un modelo de partido «autónomo» o «de una rama de Madrid».

Espadas, que debe consolidar su nueva gestión, pretende mantener los canales de comunicación tanto con Ferraz como con el gobierno central con «estrategias coordinadas y comunicadas», como dijo el domingo 20 de junio, cuando la dirección federal se organiza con prisas y Organizar un acto en la capital andaluza para concluir Espadas, al que no asistieron ni Díaz ni ningún líder importante del ejecutivo regional. En estos casos, la sustitución corre a cargo de la secretaría de la Organización.

Este fin de semana ya ha comenzado a estrechar lazos con el partido y el gobierno. Mantuvo dos reuniones separadas: una con el secretario federal de Organización, José Luis Ábalos, y con el secretario de Coordinación Territorial y Relaciones Gobierno-PSOE, Santos Cerdán. Los protagonistas de la otra reunión, también en Sevilla, fueron el jefe y subdirector del gabinete de presidencia del gobierno de Pedro Sánchez, Iván Redondo y Francisco Salazar. La reanudación de la Junta, tras casi 37 años de gobiernos socialistas, y evitando la consolidación del PP trasciende al PSOE de Andalucía.

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