El reconocimiento facial nos desnuda ante desconocidos | Negocio

El reconocimiento facial nos desnuda ante desconocidos |  Negocio
Cámara de reconocimiento facial en el Mobile World Congress de Barcelona el pasado mes de junio.Joan Cros / Corbis a través de Getty Images

Descubre por casualidad que eres adoptado después de subir tu foto a un motor de búsqueda de imágenes y descubre quiénes son tus padres biológicos. Conozca el pasado de su nueva pareja, quién es la familia y dónde trabaja. O que se dan cuenta de esa adicción que tenías hace años y mantuviste encerrado. Todo esto ahora es posible gracias al reconocimiento facial.

Como ejemplo, simplemente subiendo una foto tuya a la herramienta digital PimEyes, la persona que escribe este informe ha seguido tu rostro a través de Internet con diferentes peinados, en lugares dispares, solo o con otras personas. Y también descubrió a otras personas con rasgos faciales muy similares a los suyos.

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La última tecnología en reconocimiento facial ya está en uso, aunque las cuestiones que plantea desde el punto de vista legal son diversas. Porque, dependiendo de los datos biométricos recogidos, se puede conocer información muy íntima sobre la persona, como su etnia, características genéticas, enfermedades o estado emocional.

De hecho, la imagen de una persona, en la medida en que la identifica o pueda identificarla, constituye un dato personal protegido por la normativa europea de protección de datos y por la legislación nacional. Así lo explica Isabela Crespo, abogada senior del despacho de abogados Gómez Acebo & Pombo, quien señala que existe una «prohibición» generalizada que impide que las empresas utilicen esta información.

Según el artículo 9 del reglamento europeo, “el tratamiento de datos personales que revelen origen étnico o racial, opiniones políticas, convicciones religiosas o filosóficas, afiliación sindical, tratamiento de datos genéticos, datos biométricos destinados a identificar de forma única a una persona física los datos relacionados con la salud o datos relacionados con la vida sexual u orientación sexual de una persona física ”.

Consentimiento explícito

Para que esta prohibición sea ineficaz, las empresas deben reclamar una justificación basada en el «interés público», prevista por una norma que actualmente no existe en la legislación española, u obtener el «consentimiento explícito» del interesado, explica l ‘abogado. Pero aun así, la Agencia Española de Protección de Datos es muy restrictiva a la hora de permitir el tratamiento de información personal basada en el rostro.

Por ejemplo, en el Informe 47/2021 sobre reconocimiento facial de los clientes bancarios para verificar su identidad, el regulador acaba de dictaminar que no se respetan los principios de «necesidad, proporcionalidad y minimización». Es decir, considera que existen medidas menos invasivas que utilizar esta tecnología para identificar a las personas.

De hecho, el Atlético de Madrid ha anunciado que está trabajando en la puesta en marcha de sistemas de reconocimiento facial en el Wanda Metropolitano para la próxima temporada. La medida se enmarca en la apuesta tecnológica del club por su estadio, que tiene capacidad para más de 68.000 personas. La pregunta que pesa sobre el equipo rojiblanco es si el tratamiento de estos datos biométricos es lícito o no, ya que los tribunales han impedido que Mercadona utilice el reconocimiento facial para detectar la presencia de ladrones en sus tiendas.

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«Esta Cámara no puede compartir esto con la medida en cuestión. [el reconocimiento facial] Se protege el interés público, pero sí los intereses privados de la empresa de que se trate, ya que se vulneran las garantías destinadas a proteger los derechos y libertades de los interesados, no solo de aquellos que han sido sancionados y cuya prohibición de acceso incumbe a sobre ellos, pero sobre el resto de personas que acceden al citado supermercado ”, ha dicho la Audiencia Provincial de Barcelona en el coche por el que Mercadona se ha negado a utilizar esta tecnología.

En opinión de Alfonso Hurtado, socio del despacho de abogados Écija, el Wanda Metropolitano podría defender que el usuario consiente explícitamente el tratamiento de sus datos biométricos por el simple hecho de acceder al estadio, con información previa a este tema por parte de la empresa. Lo importante es que este consentimiento no es «viciado» o, en otras palabras, que «no discrimina» al aficionado que «no autoriza» a tratar sus datos.

Sin embargo, son cuestiones contra las que «los reguladores adoptan posiciones proteccionistas» sobre los derechos ciudadanos, advierte el abogado Hurtado. En este sentido, apunta Paloma Bru, socia de la firma Pinsent Masons, quien considera que “el consentimiento explícito en ningún caso puede entenderse como dado por la simple aceptación tácita, por el hecho de entrar al estadio”, ya que un “ manifestación de voluntad específica, informada e inequívoca ”. Para garantizar que el consentimiento se otorgue libremente,“ se deben ofrecer a las partes interesadas alternativas al reconocimiento facial, por ejemplo, una contraseña o una tarjeta de identificación fáciles de usar ”, porque si tienen demasiado muchos caracteres o son complicados en comparación con la tecnología de reconocimiento facial, «la elección no sería genuina».

En cualquier caso, el abogado explica que si los ciudadanos consideran que se vulneran sus derechos fundamentales mediante la identificación por reconocimiento facial, además de poder contactar con la Agencia Española de Protección de Datos, pueden “presentar una denuncia directamente ante los tribunales y buscar una indemnización. , así como el cese del tratamiento de los datos ”.

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