El Tribunal Supremo declara a Volkswagen España responsable de ‘dieselgate’ | Economía

El Tribunal Supremo declara a Volkswagen España responsable de 'dieselgate' |  Economía
Logotipo de Volkswagen en una de sus instalaciones.
Logotipo de Volkswagen en una de sus instalaciones.EFE

El Tribunal de Casación estimó parcialmente un recurso de casación contra la distribuidora Volkswagen Audi en España, filial del grupo de automoción, por haber asumido el cargo de fabricante en el dispositivo fraudulento de control de emisiones de gases en motores diésel EA189, también conocido como escándalo. escándalo diesel, como sabemos este martes.

El pleno de la primera sala de la Corte Suprema calificó el incumplimiento del contrato de la distribuidora como intencional y fraudulento. Por ello, ordenó a la distribuidora pagar 500 euros e intereses a un comprador lesionado por la instalación de un dispositivo fraudulento que manipula el control de emisiones de gases contaminantes.

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El tribunal de grande instance sostiene que el distribuidor de Volkswagen en España ha asumido la responsabilidad contractual del fabricante. En primer lugar, indica que el distribuidor era propiedad indirecta en un 100% del fabricante. Además, había enviado una carta a los usuarios de vehículos de las marcas del grupo en la que reconocía “el impacto de los motores Diesel EA189”. Según los magistrados, esta comunicación asumió su responsabilidad como fabricante y despertó tal confianza entre los destinatarios.

“La Sala considera que el querellante, en el contexto del escándalo público que llevó al descubrimiento de la conducta del fabricante, sufrió un daño moral constituido por la incertidumbre y malestar derivado de las inciertas consecuencias de la misma”, especifica la sentencia.

El distribuidor, sin responsabilidad

Por esta razón, Volkswagen Audi España debe ser responsable de todos los daños emergentes, incluidos los morales. Sin embargo, como no está probado que el comerciante tuviera conocimiento siquiera de la instalación del dispositivo, en su caso, no le atribuye intencionalidad ni reclama responsabilidad por daño moral. «Le distributeur du véhicule, qui n’avait pas été le vendeur, manquait de responsabilité en tant que constructeur pour l’installation dans ceux-ci d’un dispositif frauduleux qui manipulait le contrôle des émissions de gaz polluants», explique le tribunal dans sentencia.

El escándalo se remonta a septiembre de 2015, cuando se descubrió en Estados Unidos que el Grupo Volkswagen había instalado un motor diésel en la familia EA 189. software que alteró a la baja las emisiones del vehículo cuando detectó que estaba siendo revisado en los rodillos de un laboratorio. El caso fue un terremoto en el mercado automotriz. El fraude de motores diésel ha afectado a las marcas Volkswagen, Audi, Seat y Skoda. En total, se han comercializado hasta 11 millones de vehículos afectados en todo el mundo. En España, la única forma de obtener una indemnización por la adquisición de un vehículo afectado por la escándalo diesel Es la vía judicial. En efecto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) interpuso una acción colectiva en nombre de 7.500 personas reclamando 22 millones de euros.

En el caso que ahora se ha pronunciado el Tribunal Supremo, inicialmente tanto el juzgado de primera instancia como el juzgado provincial desestimaron el reclamo y el afectado apeló contra el rechazo de la imputación de responsabilidad contractual de la empresa distribuidora e indemnizatoria. daños morales reclamados. Ahora, a pesar de que el Tribunal de Casación estimó parcialmente el recurso, el tribunal considera «manifiestamente desproporcionada» la suma reclamada por el comprador, que ascendía a 11.376 euros por el daño moral sufrido y 6.644.71 euros por intereses y costos de financiamiento satisfechos. . Asimismo, reclamó 15.020,12 euros en concepto de indemnización por los daños ocasionados por la depreciación sufrida por el valor del vehículo. Finalmente, por tanto, la sentencia dicta una indemnización de 500 euros con intereses a partir de la fecha de condena.