julio 15, 2024

El turismo mantiene el ritmo veraniego y apunta a un buen fin de año pese a la desaceleración | Economía

La inflación no ha sido capaz de doblar el brazo del turismo este verano: en su temporada álgida, la actividad del sector se ha acelerado respecto al cierre del segundo trimestre —cuando el PIB turístico se situó un 16,7% por encima del nivel prepandemia— y ha cerrado el verano con un avance del 17,3% respecto a 2019 (un 2,4% si se descuenta el efecto de la inflación). Y la desaceleración económica tampoco parece que vaya a doblegar al sector: “Estamos viendo una tendencia a alargamiento de la temporada”, ha señalado este martes José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, la asociación que comprende a las grandes empresas del sector, durante la presentación de su informe de valoración del sector.

La demanda turística, señala el informe, “cierra un gran septiembre, que se espera que se mantenga a lo largo del otoño”. Es una tendencia contraria a las previsiones respecto del conjunto de la economía, que apuntan claramente a una desaceleración del PIB en España. “El clima está alargando la temporada”, ha apuntado Zoreda. Para Óscar Perelli, director del Área de Estudios e Investigaciones de la patronal sectorial, el fenómeno también responde a las prioridades de los consumidores, que están primando “las experiencias sobre el consumo de productos físicos”.

Exceltur ha revisado al alza en casi tres puntos el crecimiento del PIB turístico para este año, hasta los 183.000 millones entre actividad directa e indirecta, 22.000 millones más. De acuerdo con sus cálculos, el turismo representará en torno al 12% de la actividad y aportará un 42% del crecimiento español en términos reales. Eso sí, la realidad, ha apuntado Zoreda, “es muy asimétrica: muchas empresas han superado con creces la pandemia, pero otras van rezagadas”.

Los “ganadores” en lo que va de año son, para el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, la cornisa cantábrica y los archipiélagos. El informe de la patronal recoge crecimientos de ventas de más del 25% en el tercer trimestre en País Vasco, Galicia y Asturias, “menos expuestas a las olas de calor”. En el sector hay consenso de que la actividad se mantendrá: en otro evento celebrado este martes en Madrid, Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ha apuntado a un “muy buen invierno”, particularmente en Canarias, que vive su temporada alta.

La otra gran tendencia señalada por las asociaciones del sector es el empleo: la temporalidad ha experimentado un bajón considerable desde la aprobación de la reforma laboral, sí, pero este no se debe únicamente a la proliferación de los contratos fijos discontinuos, propios de actividades estacionales. Perelli ha apuntado a un “cambio estructural” y ha señalado que antes de la modificación en la legislación laboral la temporalidad se situaba cerca del 40%, y ahora está cerca del 10%.

Menos afluencia, más gasto

En la presentación, los representantes de Exceltur han apuntado a un cambio de tendencia en el propio modelo: el gasto extranjero se ha disparado un 13,6% entre julio y septiembre respecto del mismo periodo de 2019 (el año de referencia por ser el último antes de la pandemia), mientras que la afluencia se sitúa ligeramente por encima (+1,1%) y las pernoctaciones hoteleras aún no se han recuperado. Para la patronal, las prioridades no pasan por los récords de afluencia, sino por seguir manteniendo el gasto medio: “Competir por precios no es nuestra liga”, ha afirmado Zoreda, en referencia a competidores como Turquía.

“Se está produciendo un fenómeno que es deseable: menos gente que deja más gasto en estancias más cortas”, ha señalado el vicepresidente ejecutivo de Exceltur: “Empieza a haber una preferencia de más valor añadido”, en detrimento de un turismo de masas que este verano se ha puesto en el punto de mira en ciudades como Barcelona. Y, en el centro de la polémica, la proliferación de los pisos turísticos, que para Zoreda son “el cáncer del sector”.

Los pisos turísticos resultaron menos atractivos que los hoteles este verano: las pernoctaciones en apartamentos vacacionales cayeron de media un 5% en los meses de junio, julio y agosto, hasta los 16,6 millones, según los datos publicados este lunes por el INE. Mientras, la actividad hotelera rozó el nivel prepandemia durante los tres meses, con crecimientos de las pernoctaciones alrededor del 2,3% en el mismo periodo, a pesar del mayor incremento de los precios de los hoteles: un 24% acumulado desde 2019, el año anterior a la pandemia.

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