Elecciones mexicanas 2021: Alma Barragán, tercera candidata del movimiento ciudadano, cayó a balazos en menos de 15 días | Elecciones mexicanas 2021

Elecciones mexicanas 2021: Alma Barragán, tercera candidata del movimiento ciudadano, cayó a balazos en menos de 15 días |  Elecciones mexicanas 2021
Alma Barragán, candidata del Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón, en un mitin.
Alma Barragán, candidata del Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón, en un mitin.RS

Un candidato electoral fue asesinado a tiros esta tarde en Moroleón (Guanajuato) mientras participaba en actos de campaña. Alma Barragán fue la candidata a la presidencia de esta ciudad por Movimiento Ciudadano, partido que lamenta la muerte de su tercer político en menos de dos semanas. El 14 de mayo, Abel Murrieta mató a balazos en Cajeme (Sonora), también en fecha electoral. Y un candidato a la tutela de Landa de Matamoros (Querétaro), Arturo Flores Bautista, fue encontrado muerto el pasado domingo. En este último caso, el presunto asesino fue Emmanuel Trejo, hermano del candidato a la presidencia municipal de la demarcación priista, Jonathan Trejo Ramírez. Por tanto, los tres políticos asesinados en mayo pertenecen al mismo partido. El coordinador nacional de formación, Clemente Castañeda Hoeflich, condenó en las redes sociales el crimen contra Barragán y envió sus condolencias a la familia. Además, pidió aclaraciones sobre lo sucedido y la condena de los culpables, lo cual es difícil en México, donde los altos niveles de impunidad casi imposibilitan hablar de justicia.

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El ataque al candidato por hombres armados hirió a otras dos personas. Antes de que eso sucediera, Barragán había dejado un video en el que comunicaba su paradero e invitaba a los vecinos a acompañarla: “Hola, ¿cómo estás? Estoy aquí en La Manguita con Pedro Guzmán. Si te gusta acompañarme, ven a escuchar mis propuestas, convivíos un momento. Muchas gracias, te espero aquí ”. No habrá más propuestas de campaña para este candidato. Los asesinos llegaron allí con sus pistolas.

México se acerca a una de las mayores elecciones de su época contemporánea, donde se elegirán aproximadamente 20,000 cargos, 15 gobernadores y diputados de la Cámara de Diputados y congresos locales. Pero la violencia es muy pronunciada, hasta el punto de limitar la democracia en la que deben desarrollarse estos procesos. Rara es la semana en la que no hay necesidad de llorar una muerte, y todos los días ocurren amenazas y ataques, no solo contra los candidatos, sino también contra sus colaboradores y familiares.

La violencia ya equipara esta convocatoria a la de 2018 y más de 230 candidatos han solicitado protección. Esto no es fácil para ellos, porque para garantizarlo, tienen que informar al Ministerio Público de la ubicación de sus actos electorales y no todos se sienten seguros cuando confían en esta información. A la espera de la publicación de los últimos datos mensuales, ya podemos decir que las muertes se acercarán, si no superan, a 80 entre los aspirantes a políticos y candidatos, y los atentados de todo tipo rondan las 500, es decir, un 64% más que en el mismo período en 2018. Esta es la segunda campaña más violenta desde 2000.

Los ataques incluyen amenazas, como las de la candidata de Morena a Metepec, Gabriela Gamboa, contra la hija de su rival a la alcaldía de Metepec, México. «Sabes lo que puedo hacer con la chica, ¿verdad?» Recuérdale, bastardo, ¿quieres algunos golpes? ¡Les güey! Se escucha en una grabación. El candidato de Va por México, Fernando Flores, la responsabilizó por cualquier cosa que le pudiera pasar a su familia o equipo.

Las amenazas no son una bravuconería en México, ya que la muerte fácilmente hace su presencia cuando antes hubo advertencias. En el Valle de Bravo, la candidata presidencial municipal de la coalición Va por México, Zudikey Rodríguez, recibió recientemente una advertencia para prestar atención: hazte a un lado o te separamos. Y se fue del campo, al menos no hace acto de presencia. El silencio en torno a esta cuestión es ahora protagonista.

Los secuestros también son comunes en época de elecciones. El citado candidato a fiduciario, Arturo Flores Bautista, fue secuestrado días antes. Y el periodico El universal reporta este martes que el candidato del Partido Verde Ecologista de México Omar Plancarte, en Uruapan, fue metido a la fuerza en un automóvil esta mañana cuando salía de una de sus propiedades en el municipio de Villa Jiménez. No sabemos dónde está. Uruapan (Michoacán), es un lugar complicado porque es una de las ciudades más violentas de México.

Los datos recopilados cada mes por la consultora Etellekt también indican que estas elecciones ya se han cobrado la vida de 28 familiares de políticos, con cifras cerradas para abril, que probablemente se incrementarán en la revisión de mayo. Los candidatos municipales son el blanco predilecto de los criminales, que buscan torcer el pulso a la soberanía del pueblo decidiendo quién puede o no llegar a la presidencia de cada ciudad. Al contrario de lo que siempre se dice, no todo es imputable al narcotráfico, como ha dicho en varias ocasiones Rubén Salazar, presidente de Etellekt. Muchos intereses económicos y de poder están en juego en estas ciudades, en las que la jefatura no quiere ceder su posición predominante. Tanto es así que el mayor número de asesinatos se concentra entre los candidatos que aspiran a derrocar al partido gobernante.

Amenazas, secuestros, muertes. Las balas silencian muchas voces en esta campaña. Y con ellos, la democracia en México se debilita cada día. El proyecto lanzado por el gobierno para la protección de los candidatos parece de poca utilidad. Los ciudadanos aceptan con resignación que antes de que se abran las urnas el 6 de junio, otros políticos ya estarán en la clandestinidad.

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