Incendios: El incendio quema el parque eólico de Cataluña y quema más de 1.200 hectáreas | España

Incendios: El incendio quema el parque eólico de Cataluña y quema más de 1.200 hectáreas |  España

El incendio forestal más devastador de los últimos dos años en Cataluña arde sin control entre Conca de Barberà y Anoia. Al mediodía de este domingo, ya se habían incendiado más de 1.200 hectáreas de tierra y las llamas seguían avanzando a una velocidad vertiginosa. Santa Coloma de Queralt (Tarragona), punto de partida del incendio, permanece bajo un manto de humo, pero el peligro se cierne sobre los alrededores de Sant Martí de Tous, un municipio de 1.200 habitantes situado a unos diez kilómetros de Igualada. Como medida de precaución, los bomberos desalojaron varias fincas aisladas allí. El saldo de evacuados asciende actualmente a 168 personas, incluida una casa de barrio en Santa Margarida de Montbui.

Ante la incertidumbre provocada por las ráfagas de viento, el responsable de la operación, David Borrell, advirtió que la situación es «crítica». La Generalitat pidió ayuda a los agricultores para crear cortafuegos y lanzó un llamamiento público para reducir la actividad y minimizar los riesgos. Mientras tanto, los agentes rurales continúan investigando la causa del incendio. En el camino que va de Piles a Santa Coloma de Queralt, se ve claramente dónde comenzaron las llamas. En una cuneta junto al asfalto, aparecen las serpentinas rojas y azules que se utilizan para marcar la zona. Cerca, una gran fábrica dedicada a la producción de plásticos y poliuretanos. Se salvó porque las llamas corrieron en la dirección opuesta, a través de un campo de grano. A partir de ahí, el fuego se apoderó de todo lo que se cruzó en su camino. Principalmente matorral leñoso. Destruyó casi 900 hectáreas de bosque.

Columna de humo durante el incendio forestal en Santa Coloma de Queralt este sábado.
Columna de humo durante el incendio forestal en Santa Coloma de Queralt este sábado. CRISTÓBAL CASTRO

El fuego comenzó a arder el sábado por la tarde y fue sorprendentemente feroz. Avanzó a gran velocidad, «carreras de fuego», describen los bombarderos, y denunció la falta de previsión y las deficiencias que sufre una zona económicamente diezmada y con un riesgo crónico de despoblación. En este escenario, se pidió ayuda a los agricultores, pidiéndoles que pusieran los tractores para arar los campos para trazar líneas de fuego. El domingo al mediodía, el ministro del Interior, Joan Ignasi Elena, advirtió de «horas críticas» por la amenaza del viento. La temida marinada estaba lista para encender el fuego. Los bomberos, 400 soldados apoyados desde el aire por una flota de 18 helicópteros, intentaban realizar tareas de contención. Desde la base de operaciones en el polideportivo de Santa Coloma de Queralt, se podía ver la espesa columna de humo blanco acechando a Todos. La Generalitat, que solicitó la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias del Ejército, pidió a los ciudadanos que «minimicen al máximo» las actividades en el entorno natural.

El presidente Pere Aragonès, desplazado en el lugar, hizo un llamamiento a «reducir todas las actividades de riesgo». El argumento fue que, cualquier otro incidente en cualquier otro punto, redujo los recursos para el incendio y condicionó la capacidad operativa del personal de emergencia. «Lo que preocupa es que la cabeza del fuego se descontrola y abre un nuevo frente», detalló Aragonès. Con todas las tropas desplegadas y las alertas vecinas activadas, la evolución del fuego se produjo a expensas del comportamiento del viento. Es un elemento muy conocido en la región, donde los aerogeneradores forman una cadena. En el triángulo trazado por Anoia, Segarra y Conca de Barberà, hay más de 200 molinos activos y se están tramitando varios proyectos nuevos. Según datos de la Generalitat, hay solicitudes para instalar 370 aerogeneradores adicionales. Una avalancha de propuestas que genera bastante polémica entre municipios y entidades vecinales, que critican la sobresaturación de las infraestructuras que soportan el territorio.

Una zona devastada por las llamas este domingo tras el estallido de un incendio forestal en Ventalló (Girona).
Una zona devastada por las llamas este domingo tras el estallido de un incendio forestal en Ventalló (Girona). David Borrat / EFE

La UME también está trabajando en las tareas de extinción del incendio forestal declarado la tarde del sábado en Liétor (Albacete), que ya se ha extendido al municipio de Hellín y afecta principalmente a la comarca de Isso, de unos 2.000 habitantes y donde se recomendaba cierre las ventanas para evitar que entre humo en las casas. Varias autoridades visitaron el puesto de mando avanzado ubicado en el campo de fútbol Isso para seguir de cerca el desarrollo del incendio, que se produjo en condiciones de calor y viento extremos.

A petición del Gobierno autonómico, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, solicitó anoche la intervención de las tropas de la UME, para seguir trabajando, con miembros de las distintas intervenciones y de seguridad que desde el inicio del incendio afrontan extinción. Todos los miembros de la Guardia Civil de Hellín y Almansa se dirigieron a laborar en la zona afectada, donde se declaró el Nivel de Emergencia 2 por la posibilidad de que el humo afectara a la población.

El incendio que se inició en Liétor fue detectado por un guardia permanente a las 14.15 horas cerca del embalse de Talave. El incendio afectó a la carretera CM-412, entre Isso y Elche de la Sierra, que tuvo que ser cortada varios kilómetros, según ha informado la Diputación de Albacete. Por otro lado, también el sábado se desató otro incendio en el municipio de Tobarra, a unos 10 kilómetros de Hellín.

Un grupo de bomberos en el incendio de Santa Coloma de Queralt este sábado.
Un grupo de bomberos en el incendio de Santa Coloma de Queralt este sábado. Susanna Sáez / EFE

Mientras tanto, en Villarrasa (Huelva), otro incendio ha quemado más de 600 hectáreas desde el sábado, aunque a las 14:30 horas de este domingo se ha estabilizado. El Plan Infoca lo considera el primer «gran incendio» de la temporada ya que supera las 500 hectáreas, y esta mañana reincorporó dos medios aéreos para extinguir el incendio tras una noche de trabajo en la que participaron más de 250 bomberos y bomberos. mejora. Durante la noche se trabajó activamente en los flancos del incendio, que afecta a un entorno de gran valor ambiental para la comarca de Huelva, y este domingo se busca estabilizar el incendio. La carretera A-493, que une Valverde del Camino con Palma del Condado, permanece cerrada.

En la franja que separa las comarcas de Lleida y Tarragona de la Cataluña central, el fuego ha cometido ataques recurrentes. Hace cinco veranos, un incendio que estalló en Rocallaura quemó más de 700 hectáreas. Un año antes, en julio de 2015, las llamas habían devastado más de 1.200 hectáreas en Conca d’Òdena. En este caso, el dueño de una finca confesó que trabajar con un picador de paja encendió accidentalmente la chispa que provocó el incendio. Fue imputado por el juzgado pero el juzgado de instrucción de Igualada acabó declarando el sobreseimiento temporal y la interposición de la denuncia. Esta vez, el origen del incendio sigue siendo incierto.

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