julio 14, 2024

Lo que se sabe y lo que no del Mundial 2030: habrá más de 100 partidos pero las sedes no se conocerán hasta 2026 | Fútbol | Deportes

La Copa del Mundo de 2022, torneo que se disputó en Qatar en invierno.GETTY

La organización de un Mundial es un complejo proceso en el que la FIFA se erige como el organizador de la Copa del Mundo y los anfitriones ceden su territorio y sus infraestructuras. Los comités organizadores locales han dado paso a una sociedad creada por la FIFA que decide todo: las sedes y los estadios que acogen los partidos, patrocinadores, hoteles para las selecciones, los campos de entrenamiento, etc. Este modelo fue ya instaurado en el Mundial de Qatar y antes fue implementado por Infantino para las Eurocopas cuando era director general de la UEFA. Con esto se pretenden evitar las corruptelas y los tratos de favor que solían darse con los comités organizadores locales.

48 selecciones, 104 partidos y un mes y medio de competición

El nuevo formato de la Copa del Mundo se estrenará en el Mundial 2026 y será el mismo en 2030. Participarán 48 selecciones, por las 32 de antes, y serán divididas en 12 grupos de cuatro. Pasarán la fase de grupos los dos primeros y los ocho mejores terceros. El aumento de participantes derivará en una eliminatoria más, la de dieciseisavos de final, y la cita se prolongará hasta los 40 días de competición para un total de 104 partidos, 40 más que en el modelo anterior.

Los seis anfitriones ya están clasificados

España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay ya están clasificados por su condición de anfitriones. Que se les haya concedido el billete a los suramericanos por solo organizar un partido, el inaugural, en Montevideo, y los primeros de Argentina y Paraguay en sus respectivos países ha generado polémica. Sobre todo en Chile, que ha quedado fuera de esa primera ronda de partidos en Sudamérica cuando era miembro de la candidatura inicial. Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, ha derivado la responsabilidad en la FIFA. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, solo había posibilidad de incluir a tres países y lo que ha pesado en la elección es la condición de Uruguay como organizadora del primer mundial en 1930, la de Argentina como vigente campeona del mundo y que Domínguez sea paraguayo y la sede de la Conmebol esté en Asunción. Además, también se alega que Chile fue la última en sumarse a la candidatura. Ha habido una guerra interna en la que uruguayos, argentinos y paraguayos han dejado fuera a Chile.

El partido inaugural será en Montevideo y la final en el Santiago Bernabéu

Entre los requisitos que exige la FIFA se encuentra el de tener disponibles al menos 14 estadios, de los cuales siete de ellos ya deben estar construidos. Probablemente, la FIFA amplie a dos otres recintos más los del Mundial 2030. El estadio de la final debe tener un aforo de 80.000 personas como mínimo. El elegido, aunque no es oficial, es el Santiago Bernabéu. La flamante remodelación que ahora se está rematando, la condición del Real Madrid como club fundador de la FIFA y la buena relación existente ente Florentino Pérez y Gianni Infantino han sido decisivas. Además, cada candidatura deberá ofrecer 72 campos de entrenamiento para que puedan escoger las 48 selecciones participantes.

Las sedes definitivas se conocerán en 2026

Las ciudades y los estadios de España, Portugal y Marruecos que acogerán el Mundial 2030 se sabrán en 2026. Hasta llegar a esa elección definitiva, que correrá a cargo de la FIFA, se habrá producido un largo proceso de selección que culmine en la criba final. Lo normal es que cada país presente el mayor número de sedes posibles para tener más opciones de albergar un número mayor de partidos. España será la sede con más peso en el número de encuentros a albergar, pero tendrá complicado ser sede de alguna de las semifinales una vez que el partido inaugural se jugará en Montevideo y la final en Madrid. Portugal y Marruecos aspiran a acoger una semifinal cada uno.

Criterios clave de evaluación de las candidaturas y sus sedes

La FIFA somete a evaluación las sedes según un criterio que otorga un 70% de importancia al total de las infraestructuras y un 30% a la explotación comercial. En las infraestructuras los estadios pesan en la nota final un (35%), los hoteles y campos de entrenamiento de las selecciones y los árbitros (10%), plazas hoteleras (7,5%) para aficionados, transporte (7,5%), Fan Zones para aficionados (5%) y los espacios dedicados a los IBC (centro de transmisiones internacionales). Cada instalación será puntuada de la siguiente manera: entre 0 y 1,9 no reúne los requisitos mínimos, entre 2 y 2,9 satisfactoria, entre 3 y 3,9 buena, y entre 4 y 5 muy buena.

El legado y otros aspectos a tener en cuenta

La FIFA también da importancia al legado que dejará el Mundial en los países que lo acogen como en sus territorios circundantes. Se estipula el impacto económico que tendrá la Copa del Mundo para ayudar al desarrollo del fútbol base y el femenino, así como en infraestructuras que puedan contribuir a ese desarrollo. La FIFA también tiene en cuenta a la hora de decantarse por una candidatura el apoyo de los Gobiernos de los países organizadores así como del resto de fuerzas políticas.

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