¿Qué pasa si no se vacían correctamente y cómo evitarlo?

¿Qué pasa si no se vacían correctamente y cómo evitarlo?

Las glándulas anales de los perros tienen varias funciones, que van desde lubricar el recto hasta darle una identidad única. Sin embargo, si no se enjuaga adecuadamente, puede provocar problemas de salud molestos que pueden volverse graves, como infecciones o abscesos.

¿Para qué y para qué se utilizan las glándulas anales en los perros?

Las glándulas anales están ubicadas a ambos lados del año y almacenan una sustancia en su interior que lubrica el ano con cada evacuación intestinal. Este líquido amarillento y maloliente, además de lubricar la zona para facilitar las deposiciones, le da a cada perro un olor único, que es su marca registrada. A través de este olor único, que registran a través de sus excrementos, informan a otros perros de su especie sobre su sexo, sus enfermedades, su estado, su temperamento … Por eso los perros se «saludan» olfateando esta parte de su anatomía y cuando tienen miedo los vacían para disuadir a su enemigo. En general, los perros sanos los vacían sin problema, pueden tener dificultades para hacerlo, lo que puede ocasionar molestias que pueden derivar en infecciones, bloqueos o incluso abscesos. Además de asegurarnos de que esto no suceda, debemos vaciarnos si es necesario -con la ayuda de un veterinario o un experto- estas glándulas.


¿Cómo sabemos que la glándula no se vacía correctamente?

Edad, mala alimentación, obesidad, embarazo, traumatismos, infecciones, etc. Pueden evitar que la glándula anal se vacíe correctamente, lo que eventualmente puede provocar problemas como infecciones, abscesos, quistes o adenomas. Los síntomas más comunes de un mal drenaje Son los siguientes:

• Lamer o mordisquear con frecuencia la zona.

• Desliza tus nalgas por el suelo, como cuando tienes parásitos.

• Se muestra a sí mismo inquieto y apático.

•La los sacos anales son más visibles debido a la inflamación.

• Se desprende un olor más fuerte y distintivo a lo habitual.

• Regalos dolor al defecar

•En algunos casos, puede tener fiebre.

Si presenta estos síntomas, es necesario acudir al veterinario lo antes posible para tratarlo en caso de infección o absceso … que incluso puede requerir una pequeña intervención quirúrgica. Aunque Lo más urgente será vaciar las glándulas anales, un procedimiento muy sencillo para un veterinario, pero que requiere cierta habilidad.

¿Cómo y cuándo vaciar las glándulas anales?

Hay perros que por cuestiones de salud, edad, etc. es más probable que tengan dificultades para vaciar las glándulas anales. En este caso, tenemos que ayudarles a vaciarlos siempre que encontremos que han acumulado líquido. El veterinario puede enseñarnos cómo hacer esto en casa, pero en general esto no es recomendable., “Si los sacos anales están demasiado llenos, pueden exprimirse. Pero no es tan fácil como parece y conviene que el veterinario explique cómo hacerlo. Las bolsas deben sujetarse entre el pulgar y el índice (preferiblemente con guante y pañuelo en la mano) masajeando de adelante hacia atrás. En caso de una obstrucción persistente (…) puede ser necesario introducir un dedo en el ano y así presionar la glándula hacia su abertura para vaciarla. ¡Meticuloso! No debe experimentarse en casa, debe hacerlo un especialista. Tampoco se recomienda intentar vaciar las glándulas de forma preventiva en casa, ya que esto puede estimular la producción de material excretor.. Si se hace de forma incorrecta, podría producirse irritación e infección de la glándula sana ”, advierten desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante.

Un perro comiendo dulces

¿Cómo evitar problemas de drenaje?

Podemos poner de nuestra parte para que nuestro perro no tenga problemas para vaciar sus glándulas anales, como proporcionarle una dieta adecuada rica en fibra y adaptada a sus necesidades para evitar el estreñimiento y la obesidad. Además, tomará observar regularmente si el perro siente molestias en el área anal o si sus deposiciones son consistentes. Si alguna de esas dos cosas falla, debemos acudir al veterinario para que revise sus glándulas anales. Debemos extremar las precauciones en caso de tener perros predispuestos a sufrir problemas en la zona, como machos dominantes o poco sumisos, como los Terriers, los que tienen entre tres y ocho años, la edad en la que estos problemas aparecen con mayor frecuencia, y perros que no estén esterilizados.

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