Resultados electorales: Pedro Castillo gana en Perú, pero apelación de Fujimori retrasa proclamación | Internacional

Resultados electorales: Pedro Castillo gana en Perú, pero apelación de Fujimori retrasa proclamación |  Internacional
El candidato Pedro Castillo saluda a sus seguidores en la sede de su partido en Lima el jueves.LIZ TASA / Reuters

La campaña política más acalorada de Perú en la historia reciente terminará como debería. El maestro Pedro Castillo ganó las elecciones el jueves con un margen de solo 63.000 votos, según el conteo casi final. Pero su rival, Keiko Fujimori, pidió la cancelación de miles de votaciones, lo que podría revertir el resultado. Ambos se preparan para una batalla legal que podría prolongarse durante dos semanas y poner más tensión en un país fracturado por la polarización generada por la elección entre dos líderes populistas.

Elecciones en Perú

El sistema electoral peruano realiza el escrutinio con luz y taquígrafos. Las actas se pueden ver en línea. Los observadores internacionales felicitaron al país por organizar la jornada electoral. El recuento fue muy ajustado, infarto. El asunto se resolvería en medio punto. El conteo rápido publicado nada más cerrarse los colegios electorales dio el resultado final. Los dos candidatos aseguraron que respetarán el resultado cuando llegue el momento e incluso firmaron compromisos públicos democráticos ante las dudas que plantearon. Cada uno por diferentes motivos. Castillo por su apego a un partido declarado marxista-leninista y Fujimori por haber reivindicado en ocasiones el gobierno autoritario de su padre, Alberto Fujimori. En el punto de quiebre, la victoria de Castillo en las urnas, Keiko reclamó la nulidad de 800 colegios electorales, algo inédito en la democracia del país.

Fujimori cuenta con el respaldo de los bufetes de abogados más prestigiosos de Lima, donde el candidato conservador ha recibido un apoyo masivo de las élites. La evidencia de este presunto fraude no está, por el momento, a la altura de esta reputación. Presentó casos de mora de forma muy menor, como por ejemplo que la firma de un chef de mesa no es idéntica a la de su documento de identidad o que había tres hermanos en Puno en el mismo buzón, algo prohibido por la ley. Se han revelado las identidades de estas tres personas. Los tres aseguraron que no son familia y que en el lugar donde viven hay cientos de personas con el mismo apellido. También se han presentado videos y fotos falsos que circulan en Internet como prueba de un complot urdido por el partido de Castillo, una formación regional caótica e improvisada cuya jerarquía se desdibuja. Expertos electorales consultados por este diario, como Fernando Tuesta, exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, consideran que no hay indicios de fraude.

La cancelación de estos votos que reclama Fujimori equivaldría a cancelar la voluntad de regiones enteras, las más pobres y alejadas de Lima, que han apoyado al candidato. La candidata conservadora apela para demostrar que en algunos de estos lugares no obtuvo votos. Allí Castillo, quien hizo campaña con un discurso anti-élite, arrasó. En algunas áreas ha alcanzado el 90%. Ha quedado claro que el fujimorismo tiene muy poco impacto en el sur del país. El jurado electoral nacional, último órgano en un sistema muy garante que retrasa el escrutinio, tendrá la última palabra sobre un proceso que ya ha comenzado y que, según los expertos, podría demorar dos semanas.

Castillo, por su parte, cuenta con el asesoramiento de dos prestigiosos ex abogados, Julio Arbizu y Ronald Gamarra. En su día, persiguieron a Fujimori Sr. y a su principal asesor, Vladimiro Montesinos. Ambos están hoy en prisión. Castillo fue felicitado por su triunfo por el presidente argentino Alberto Fernández y otros ex líderes de izquierda en América Latina, como Lula Da Silva y Dilma Rousseff. “Me gustaría saludar a los líderes políticos que vinieron a decirme ‘lo bien que se ha despertado la gente’. Es la ciudad que hizo realidad esta realidad en las urnas el 6 de junio ”, dijo desde el balcón de la sede de su partido en Lima, donde se presenta una vez al día para saludar a sus simpatizantes, gente que viene de todo el Perú.

Los demás dirigentes no compartieron su victoria con tanto entusiasmo. Diecisiete ex presidentes iberoamericanos llamaron en un comunicado a que ningún candidato es declarado ganador hasta que se resuelvan los desafíos. Entre los firmantes se encuentran José María Aznar, Álvaro Uribe y Felipe Calderón, entre otros. Piden a los candidatos que ayuden a mantener la paz ciudadana. Es miedo ante estas dos semanas de incertidumbre, con seguidores de ambos en las calles y la tensión que va en aumento.

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