julio 23, 2024

Si buscas trabajo, hazte experto en programación | Formación | Economía

Programación, desarrollo web, ciberseguridad, inteligencia artificial, Ingeniería de Software, Ciencia de Datos… Los perfiles profesionales relacionados con la tecnología siguen disfrutando de una altísima demanda y empleabilidad, hasta el punto de que se estima que, en la actualidad, faltan en España más de 125.000 profesionales con formación digital. Y no solo en las empresas tecnológicas, ya que cada vez son más las organizaciones que recurren a este tipo de tecnologías disruptivas en sus áreas de negocio. Ahora bien, ¿qué perfiles son los más buscados y cuáles las habilidades más apreciadas en el mercado laboral?

Conviene recordar que, en los últimos 10 años, la demanda de profesionales tecnológicos ha aumentado un 50 %, tal y como demuestra el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI). Y aunque la cifra actual de profesionales TIC se sitúa en 9 millones, las expectativas de la Unión Europea contemplan que estos aumenten hasta los 20 millones en 2030. Un mercado laboral en el que la formación a lo largo de la vida se antoja imprescindible: “Hay que tener en cuenta que estamos en un mercado en constante cambio y evolución, por lo que es importante que los profesionales actualicen sus conocimientos a lo largo de su carrera profesional y que estén informados sobre los avances tecnológicos que se producen”, explica Juan Luis Moreno, Chief Innovation Officer (CLO) de The Valley.

Ahora bien, a la luz de las recientes olas de despidos en las grandes tecnológicas, cabe preguntarse si esta demanda refleja una tendencia más teórica que real. Juan Riva, CEO de Immune Technology Institute, afirmaba al respecto en una reciente entrevista en EL PAÍS que estos despidos se debían más a un reajuste tras la pandemia que a una tendencia negativa en el mercado, pues los cambios que se produjeron a raíz de esta llevaron a las empresas a sobrecontratar para poder hacer frente a las nuevas necesidades de la población. “En términos de previsión, observamos que el empleo tecnológico seguirá creciendo en tasas superiores al 5 %. De hecho, este no ha dejado de aumentar en los últimos siete años, en los que ha crecido más que el conjunto de los servicios”, añade por su parte Antonio Rueda, director de la Fundación VASS y docente de la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Cuál es la formación más demandada?

La persistencia constatada de una brecha entre las habilidades demandadas por las empresas y los conocimientos adquiridos en la universidad, “especialmente en áreas como programación en Java, auditoría y gestión de seguridad, web 3.0, realidad virtual y aumentada y gestión de ERPs”, señala Rueda, acentúa la necesidad de formarse continuamente para mantenerse competitivo. Una situación en la que los bootcamps, programas intensivos de formación tecnológica enfocados en el desarrollo de habilidades prácticas y que faciliten una rápida inserción laboral, parecen partir con cierta ventaja. Las opciones, no obstante, son numerosas, y muchas veces se complementan unas a otras:

  • Bootcamps de desarrollo web Full Stack. Esta formación está diseñada para enseñar a los estudiantes las habilidades necesarias para trabajar tanto el front-end (la parte visible de una web) como el back-end (la parte oculta que se ocupa de que todo funcione como debe).
  • Másteres en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial. “Se ha producido un crecimiento muy relevante en áreas de conocimiento relativas a la inteligencia artificial y sus disciplinas como machine learning (aprendizaje automático)”, sostiene Rueda. Campos que, a su vez, requieren conocimientos sobre análisis de datos y procesamiento de lenguaje natural. Destaca, en esta área, el diploma de Experto de Programación en Python para Ciencia de Datos y Web, de la Universidad Internacional de Valencia.
  • Ciclos de Grados Superior en Desarrollo de Aplicaciones Web. Estos programas de Formación Profesional suelen ser una opción rápida para adquirir habilidades prácticas en diseño web y programación front-end y back-end. Formaciones como el máster en UX/UI de The Valley o el Ciclo superior de FP en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, de CCC.
  • Los grados universitarios en Informática e Ingeniería de Software proporcionan una base sólida de conocimientos en campos como la programación, matemáticas y teoría de la computación. Una formación que, además luego puede complementarse con alguna de las citadas anteriormente, con cursos enfocados en ciberseguridad, cloud computing y DevOps e incluso un máster en desarrollo de videojuegos, un campo que goza de buena salud.

Más allá de estas opciones, Rueda llama la atención sobre la necesidad de generar programas e iniciativas tanto de upskilling (formar en competencias nuevas para maximizar el rendimiento de un trabajador) como de reskilling (un reciclaje profesional enfocado en preparar a alguien para ocupar un puesto nuevo). “Desarrollar un itinerario formativo completo y efectivo implica un enfoque holístico que combine aspectos técnicos, habilidades interpersonales y adaptabilidad a un entorno tecnológico en constante cambio”, señala Moreno.

Para el CLO de The Valley, adquirir esa base sólida de conocimientos antes mencionada es solo el principio. Posteriormente habría que identificar las áreas de mayor crecimiento y demanda, para que los estudiantes se especialicen en una o más de estas. “Además, es fundamental fomentar formaciones en las que se haga una aplicación práctica de conocimientos a través de proyectos reales, que demuestren cómo resolver problemas del mundo real y les ayuden a desarrollar habilidades blandas como la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resolución de conflictos”.

¿Y qué hay de las perspectivas laborales?

Lo cierto es que, en áreas como la programación, todo apunta a una situación muy cercana al pleno empleo. De hecho, el V Estudio Empleabilidad y Talento Digital, elaborado por la Fundación VASS y la Fundación de la Universidad Autónoma de Madrid, muestra que las empresas podrían incluso crear alrededor de un 15 % más de empleo si hubiera una mayor cantidad de perfiles adecuados y disponibles.

“A pesar de los múltiples despidos experimentados en este sector, los perfiles profesionales especializados en programación se encuentran, este año, entre los más demandados dentro del mundo digital, por encima incluso del marketing digital. Esto se debe a que cada vez tienen más presencia en otras industrias más allá de la tecnológica, como la farmacéutica, la financiera, la logística o de recursos humanos”, cuenta Moreno. Por eso, ante la posibilidad de que puedan volver a darse fluctuaciones en el empleo, la actualización permanente de conocimientos juega un papel clave a la hora de mantener (o aumentar) la competitividad.

No obstante, también existen algunos factores que limitan en la actualidad este crecimiento, como son los problemas de demanda (nuevos proyectos), la ya señalada falta de recursos humanos competentes (el problema se ha triplicado desde 2020) y las restricciones financieras derivadas del nuevo perfil restrictivo de la política monetaria, según el último TIC Monitor de la Fundación VASS. En cualquier caso, las expectativas de los empresarios del sector se mantienen en un tono positivo, sobre todo en lo que se refiere a la previsión a corto plazo de la evolución de la actividad.

Retos y desafíos de los profesionales TIC

Debido a esta necesidad de actualizar permanentemente los conocimientos propios, competencias como la capacidad de aprender y la adaptabilidad resultan esenciales para no perder empleabilidad. Un reto al que, además, se suman los desafíos éticos que plantea la inteligencia artificial y la ciberseguridad, respecto a la protección de datos. Los ataques de ciberseguridad son cada vez más sofisticados y los requisitos normativos, más complejos.

Por otro lado, la falta de diversidad en la industria tecnológica es un problema persistente que las empresas están tratando de abordar. “Somos conscientes de que, aquí, el reto es doble: nos enfrentamos a una escasez de talento tecnológico y a una brecha de género dentro del propio sector. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres solo ocupan un 29,4 % del total general en el sector TIC, frente al 46,4 % de la media nacional”, esgrime Rueda.

Por este motivo, “muchas empresas cuentan con programas específicos para promover la diversidad y la equidad en sus organizaciones. Iniciativas que incluyen mentoría, capacitación en diversidad y programas de desarrollo de liderazgo para grupos subrepresentados”, añade Moreno. “Además, cada vez se usan más herramientas y técnicas para eliminar los sesgos inconscientes en los procesos de contratación y de promoción”.

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