Tribunal jordano condena a dos acusados ​​a 15 años de prisión por presunto intento de golpe de Estado contra el rey | Internacional

Tribunal jordano condena a dos acusados ​​a 15 años de prisión por presunto intento de golpe de Estado contra el rey |  Internacional

Un tribunal de seguridad del estado de Jordania condenó el lunes por la mañana, después de un controvertido juicio, a dos personalidades cercanas al ex príncipe heredero, Hamzah bin Hussein, medio hermano del rey Abdullah II, por un presunto complot contra la monarquía del país descubierto en abril pasado, como el informó la agencia de noticias estatal Petra. Los litigios y las acusaciones de un intento de golpe de Estado han resultado en una manifestación inusual de fricción en los niveles más altos del estado jordano, exponiendo tanto grietas dentro de la familia real estable como un profundo malestar entre amplios sectores de la sociedad sobre la situación económica y el mal gobierno del país.

Los dos condenados son Bassem Awadallah, ex asesor eminente del rey Abdullah II, y Sharif Hassan bin Zaid, miembro de la familia real y amigo de la infancia del monarca. Ambos fueron condenados por delitos de incitación a la oposición al régimen político del reino y de sedición y actos que atentan contra la seguridad de la sociedad, según Petra. Se trata de dos delitos punibles con largas penas de prisión y que ambos han negado. Sharif también fue condenado por un delito de posesión de una sustancia narcótica y otro de uso de drogas, según la agencia jordana.

El tribunal militar que los juzgó los acusó de tener ideas contrarias al Estado y de buscar sembrar el caos y la discordia. También para tramar un proyecto para provocar la sedición y tratar de desestabilizar el país, según Petra. Los dos imputados fueron llevados a la sala de audiencias donde se leyó el veredicto esposados ​​y vestidos con uniformes carcelarios azules, en imágenes publicadas en redes sociales. Los abogados defensores aseguraron a la agencia Associated Press (AP) quien apelará el veredicto, por lo que un tribunal superior de casación debe mantener o anular la condena, presumiblemente después del receso de verano.

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El llamado caso de sedición se remonta a principios de abril, cuando los servicios de seguridad jordanos realizaron alrededor de 20 arrestos, incluidos Awadallah y Sharif, y Hamzah, el ex príncipe heredero en el corazón de la trama, fue puesto bajo arresto domiciliario. Las autoridades luego afirmaron haber descubierto un complot de sedición y acusaron a los detenidos de socavar la estabilidad de Jordania y de planear actividades contra su seguridad, aprovechando el descontento popular causado por la mala situación económica del país y por los críticos de la corrupción de Jordania contra su élite. De las 18 personas detenidas, 16 fueron puestas en libertad poco después. Pero Awadallah y Sharif han sido acusados ​​de participar en el complot junto con el príncipe Hamzah, a quien el rey Abdullah II retiró de la sucesión en 2004, y de buscar ayuda externa. Sin embargo, hasta la fecha no se han presentado pruebas sólidas que demuestren la existencia de dicho plan, según algunos analistas.

Hamzah, por su parte, también negó las acusaciones y aseguró que fue silenciado por haber denunciado la incompetencia y corrupción de los líderes del país en un video difundido en abril por el canal británico BBC. Se desconoce el estado actual del ex príncipe heredero, aunque nunca ha sido acusado formalmente de ningún delito. En este sentido, la realeza jordana parecía haber resuelto la disputa con Hamzah tras declararle lealtad al rey Abdullah II en una carta publicada el 5 de abril. Dos días después, el monarca publicó otra carta en la que aseguraba haber tomado las «medidas necesarias» para proteger la seguridad y estabilidad de Jordania ante un desafío de sedición que calificó como «el más doloroso» que tuvo que plantear. En Vivo.

Torturas y confesiones

El caso contra Awadallah y Sharif ha sido ampliamente criticado por la falta de un juicio justo y un procedimiento adecuado. En total, el juicio, que no se inició hasta finales de junio, consistió en seis audiencias y se llevó a cabo a puerta cerrada. Awadallah dijo que sufrió torturas, incluidas palizas y descargas eléctricas, mientras estaba detenido, además de ser obligado a confesar los crímenes cometidos en su contra, según una carta de su familia publicada en las redes sociales el viernes pasado.

Además, el tribunal que conoció el caso no aceptó las solicitudes de los abogados defensores para presentar testigos, y aunque acusó a los acusados ​​de ayudar a Hamzah, que es el que está en el centro de la trama, este último no ha comparecido ni ha sido facturado. Asimismo, se impidió a Awadallah hablar con su familia y reunirse en privado con su abogado y el personal de la Embajada de los Estados Unidos «en clara violación de la ley. [sus] derechos ”, según denunció la familia, quien también acusó a la Fiscalía de haber revelado pruebas antes del juicio. Sus familiares han advertido que Awadallah teme por su vida después de la sentencia. El Tribunal de Seguridad del Estado de Jordania es visto como una parte fundamental del aparato represivo del reino por activistas y grupos de derechos humanos. Sus jueces son nombrados por el Primer Ministro y los fiscales por el jefe del ejército. A principios de julio, Facebook anunció la suspensión de una red nacional de desinformación en Jordania, compuesta por numerosas páginas, grupos y perfiles, que pretendía difamar la figura del príncipe Hamzah, según un informe del Centro de Ciberpolítica de Stanford. Universidad.

El caso que más ha llamado la atención de los dos es el de Awadallah, quien tiene nacionalidad saudí y estadounidense además de Jordania, ya que tiene una estrecha relación con el Príncipe Heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman (MBS), y con altos funcionarios de los Estados Unidos. De hecho, la familia de Awadallah ha pedido a la administración de Joe Biden, quien se reunirá con el rey Abdullah II en la Casa Blanca la próxima semana, que presione por su liberación.

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