Tribunal Supremo rectifica y los trabajadores temporales que hayan estado en el cargo por más de tres años pasarán a ser empleados fijos no fijos | Economía

Tribunal Supremo rectifica y los trabajadores temporales que hayan estado en el cargo por más de tres años pasarán a ser empleados fijos no fijos |  Economía

El Tribunal Supremo ha decidido rectificar su doctrina: la duración máxima de un contrato interino por vacante en el sector público no puede superar los tres años. Además, cuando se supera este plazo, el trabajador adquiere la condición de duración indefinida no fija. Esto fue trasladado por el Tribunal Superior después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) declarara la jurisprudencia española contraria al Derecho comunitario, lo que permitía prorrogar este plazo si los procesos selectivos no se hubieran resuelto previamente. A la luz de esta consideración, la Corte Suprema indica que el plazo de tres años no se puede exceder de ninguna manera, aunque las reglas presupuestarias paralicen la convocatoria y resolución de ofertas públicas de empleo.

MÁS INFORMACIÓN

En caso de no modificar los límites de estos contratos, el Tribunal Supremo determina que una duración superior a tres años del contrato interino debe ser considerada como «injustificadamente larga», por lo que el trabajador será detenido indefinidamente y no fijo. Precisamente, indica que la duración del interino debe ajustarse a la duración de los procesos de selección que se realicen para cubrir el puesto vacante, «de acuerdo con lo previsto en su normativa legal o contractual específica». Por tanto, si terminan en un periodo anterior a los tres años, se adaptarán a él. Pero nunca si el proceso no se resuelve dentro de este plazo.

Según la Corte Suprema, el cálculo del interino «no puede ser interrumpido por la normativa presupuestaria sobre la paralización de las ofertas públicas de empleo», ya que la cobertura de los puestos vacantes ocupados por trabajadores temporales «no implica un aumento. Presupuestario».

El TJUE ha recibido una solicitud del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) relativa al caso de un trabajador temporal del Instituto de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Madrid (Imidra). La mujer había encadenado contratos temporales entre 2003 y 2016, hasta que este último año se consolidó su puesto y se le asignó un trabajador fijo tras un proceso extraordinario.

Ante esta situación, la trabajadora impugnó su despido en 2017 ante el Juzgado de lo Social de Madrid, que falló a su favor, ordenando a Imidra que la indemnizara. No obstante, el instituto madrileño apeló al TSJM, que recurrió al Tribunal Europeo con sede en Luxemburgo, que en su sentencia de 3 de junio se oponía a la normativa española que permite la renovación continua de contratos temporales en el sector público en espera de proceso de selección. .

[Noticia de última hora. Habrá actualización en breve]