US Open 2021: Djokovic anota un recital | Deportes

US Open 2021: Djokovic anota un recital |  Deportes

Fue una noche empapada de cloroformo, demasiado fría y demasiado calculada, tan regular, tan apretada y tan controlada que era difícil imaginar qué pasaría después: Novak Djokovic y Alexander Zverev habían engañado a todos.

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Todo se fue por los aires cuando al final del tercer cuarto, un intercambio antológico de 53 resueltas jugadas a favor del alemán soltó el anillo de la granada, soltó a los dos y comenzó un duelo ya que el número uno, imperial, triunfó y Decidido con la maestría de un superdotado: 4-6, 6-2, 6-4, 4-6 y 6-2, tras 3h 35m. Es decir que Nole ya está a un paso de su 21 ° major y acaba el Grand Slam, y solo un hombre, el ruso Daniil Medvedev (6-4, 7-5 y 6-2 a Felix Auger -Aliassime, en 2h 04m), puedes evitarlo en la final de este domingo (22h00, Eurosport).

Entre el serbio y la gloria, un escollo. La piedra de tropiezo. Un frontón construido en Moscú. Uno contra dos, simplemente.

Allí emerge Djokovic cuando la marcha parece más que pésima, cuando su rival se rebela una y otra vez y Zverev pelea, pelea y pelea. Aprieta y aprieta al alemán de Belgrado, que sale de casi todo el mundo, y qué forma de escapar. Houdini lo firmaría. Prácticamente en trance, trata hasta encontrarse y canalizar con todas las herramientas que lleva siempre en este estuche dorado: inmenso además, prodigioso por el revés y, más notable aún, extraordinario en el servicio al girar para apagar los fuegos. Así se levanta, así reacciona y así apacigua a un rival que ha encadenado 16 victorias y ha dado una pausa.

En otras ocasiones, Zverev se habría derretido. Sin embargo, resistió hasta que Djokovic -ocho rompe para romper el muro y 35 hits en 43 descargas a través de la red – puso el directo y decidió acabar con el Thriller en francés: la historia te espera. «Mejor no saber lo que me pasaba por la cabeza …», bromea cuando se le pregunta sobre el punto maratón que prendió fuego a la noche. «Abordaré el próximo partido como si fuera el último de mi carrera», advierte en el parlamento mientras Rod Laver, el hombre de las gorras, lo observa desde uno de los fondos, que pretende dibujar. Leyenda. el testigo. Dos veces, 1962 y 1969, el australiano completó los cuatro grandes círculos en la misma temporada.

Hoy, el Balkan, de 34 años, está a un paso de distancia. Tan cerca y tan lejos. Este curso ya ha tenido 27 victorias en los grandes escenarios y 31 semifinales a lo largo de su carrera, al igual que Roger Federer. No hay vuelta atrás y la lesión de Tokio seguirá ahí, en forma de cicatriz, pero la victoria tiene revancha. Tuvo que ajustar cuentas con Zverev y ahora se acercará a Medvedev como el jugador de mayor edad en llegar a la final en Nueva York desde que Andre Agassi lo jugó a los 35 años en 2005, cuando se retiró.

En cualquier caso, sabe perfectamente cómo los gasta Medvedev, a quien no hay que perdonar. Pas même la moindre seconde au monde ne passe, qui est venu avec le couteau entre les dents, conscient de combien il ne pourrait pas pouvoir retirer l’épine que Rafael Nadal lui a clouée lors de la finale 2019 et prêt à se donner une autre suerte. Auger-Aliassime, todavía demasiado lindo, lo mantuvo tenso hasta que el canadiense le jugó una mala pasada y vaciló. Perdonó dos balones para cerrar el segundo set y reiniciar el juego, y el ruso se lo comió.

Así, Medvedev jugará su segunda final en Nueva York tras aquella en la que empujó a Nadal al límite. Ese día, arrinconó al español, pero terminó saliendo vacío y herido. Más tarde, a principios de este año, también obtuvo una victoria en Melbourne, pero Djokovic lo esposó de principio a fin. La revalidación llega pues para un competidor temido y heterodoxo, desconcertante porque a veces no parece estar ahí y cuando quiere darse cuenta, el rival ya está entre las mandíbulas, tragado, sin escapatoria.

Le pasó a Auger-Aliassime, arrugado a la hora de la verdad – tenía un 5-2 en la segunda vuelta para equilibrar – por lo que jugará el moscovita – de 25 años y 12 trofeos ATP, la Copa Masters del año pasado como jackpot – ese domingo su tercera final de un Importante y así igualar el historial de su compatriota Yevgeny Kafelnikov; es el de Marat Safin, el único ruso que logró registrar su nombre en el palmarés del gran neoyorquino.

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